UVA (Unidad de Valor Adquisitivo)
La UVA es una unidad de cuenta creada por el Banco Central que se actualiza diariamente por inflación (a través del CER); se usa para créditos hipotecarios y algunos planes de financiación, cuyas cuotas quedan expresadas en UVAs y se ajustan con el índice.
La UVA nació en 2016 como forma de otorgar créditos de largo plazo en una economía inflacionaria: en lugar de prestar pesos a tasa fija altísima, el banco presta un monto expresado en UVAs y cobra una tasa de interés baja sobre ese capital indexado. La UVA se actualiza a diario según el CER, que sigue al índice de precios al consumidor.
Para el comprador, la cuota inicial de un crédito UVA es mucho más baja que la de un crédito a tasa fija equivalente, lo que facilita calificar. La contracara es que la cuota y el saldo de deuda suben con la inflación: si los salarios crecen por debajo de los precios durante un período largo, la cuota pesa cada vez más sobre el ingreso.
En el mercado de lotes, algunos desarrolladores ofrecen financiación directa con cuotas ajustadas por UVA o CER como alternativa al ajuste por CAC. La diferencia práctica es qué índice sigue cada una: UVA/CER siguen la inflación general, mientras que el CAC sigue el costo de la construcción, que puede correr por encima o por debajo del índice general según el momento.
Términos relacionados
CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia)
El CER es un coeficiente diario que publica el Banco Central y refleja la inflación medida por el índice de precios al consumidor; es la base de actualización de la UVA y de muchos contratos indexados.
Índice CAC
El índice CAC, elaborado por la Cámara Argentina de la Construcción, mide la evolución del costo de la construcción (materiales y mano de obra) y es el ajuste más usado en cuotas de compra de lotes y proyectos en pozo.
ICC (Índice del Costo de la Construcción)
El ICC es el Índice del Costo de la Construcción que publica el INDEC para el Gran Buenos Aires; mide la variación de materiales, mano de obra y gastos generales de obra, y se usa como referencia oficial y como ajuste en algunos contratos.
Inversión en pozo
Invertir en pozo es comprar un lote o unidad en un desarrollo que todavía no está terminado —a veces antes de que empiece la obra—, a un precio menor al del producto terminado, asumiendo el riesgo de plazo y de cumplimiento del desarrollador.