Boleto de compraventa
El boleto de compraventa es el contrato privado por el cual vendedor y comprador se obligan a concretar la operación: fija precio, plazos y condiciones, pero no transfiere el dominio, que recién pasa con la escritura.
El boleto es el paso intermedio clásico de una operación inmobiliaria argentina: se firma cuando las partes acuerdan la operación y suele acompañarse de un pago inicial relevante. Genera obligaciones exigibles (el vendedor debe escriturar, el comprador debe pagar el saldo), pero el comprador todavía no es dueño registral.
En barrios privados en desarrollo, el boleto es la herramienta habitual de venta mientras el loteo no tiene aprobación final: el desarrollador vende por boleto y se compromete a escriturar cuando la subdivisión o la afectación al régimen de propiedad horizontal estén inscriptas.
El Código Civil y Comercial da cierta protección al comprador de buena fe con boleto que pagó una parte sustancial del precio y tiene posesión, incluso frente a terceros. Aun así, conviene firmar el boleto con asesoramiento profesional, verificar la titularidad y las deudas del inmueble, y pactar por escrito el plazo de escrituración.
Términos relacionados
Escritura
La escritura es el documento notarial que transfiere formalmente el dominio de un inmueble y se inscribe en el Registro de la Propiedad, convirtiendo al comprador en propietario pleno ante la ley.
Posesión
La posesión es la entrega efectiva del inmueble al comprador, que puede ocuparlo, cercarlo o construir, aunque la transferencia formal del dominio recién se complete con la escritura.
Escritura vs. cesión de derechos
Comprar con escritura transfiere el dominio pleno del inmueble; comprar por cesión de derechos solo transfiere la posición contractual del vendedor sobre un boleto, algo habitual en barrios que todavía no escrituran, pero con más riesgo.
Inversión en pozo
Invertir en pozo es comprar un lote o unidad en un desarrollo que todavía no está terminado —a veces antes de que empiece la obra—, a un precio menor al del producto terminado, asumiendo el riesgo de plazo y de cumplimiento del desarrollador.